CASARSE EN VERANO EN TAORMINA 


Del pasado al presente, de la fantasía a la realidad, desde siempre, con el verano llegan los días largos, el cielo azul y el sol sin fin, y noches estrelladas que llenan con su deliciosa fragancia los preparativos nupciales de este período . Y la memoria nos traslada a una de las más bellas obras de William Skakespeare, Sueño de una noche de verano. Ya en 1593, Skakespeare escribió de bodas estivales, entrelazando historias de amor y hechizos, girando toda la trama en torno a la boda del Duque de Atenas, Teseo, y la reina de las Amazonas, Hipólita, en un tiempo impreciso y de fábula, en una Atenas primigenia y rodeada por un sorprendente bosque. Lugares que recuerdan a Taormina, con su teatro griego y la villa, propiedad antaño de Lady Florency Trevelyan. Si decide celebrar la boda en verano, se tiene que avisar al menos con seis meses de antelación, para permitir a los invitados una adecuada organización logística y de reservas. Teniendo en cuenta que es una temporada muy concurrida para celebraciones, sobre todo los sábados y domingos, es mejor reservar todos los servicios al menos un año antes. Sin duda, el momento más adecuado para celebrar la boda en el verano es el que está más cerca de la frescura de la noche, de lo contrario el calor y el sol también podrían causar molestias a los invitados.
Si prefiere un almuerzo al mediodía, sería un gesto amable y elegante obsequiar a familiares y amigos con abanicos y, si la ceremonia tiene lugar en el exterior, ofrecer, al menos a las señoras, sombreros de paja o sombrillas para protegerse del calor del verano, tal vez a tono con el tema de la ceremonia.